10 sorprendentes mecanismos de defensa animal

Diez interesantes mecanismos de defensa del reino animal: Desde rociadores químicos que alcanzan temperaturas próximas a la ebullición, hasta “guantes” venenosos capaces de matar pequeños seres vivos.

1El escarabajo bombardero

Si te metes con este escarabajo, vas a tener una sorpresa muy desagradable. El escarabajo bombardero rocía a sus depredadores con un rocío caliente y nocivo compuesto de fluidos corporales tóxicos, justo fuera de su ano. Para hacer esto, el escarabajo almacena hidroquinonas, peróxido de hidrógeno y una mezcla de enzimas que catalizan una reacción explosiva que se dispara casi de manera imperceptible para el ojo humano y cerca al punto de ebullición.


2La araña rueda del Sahara

Esta araña no produce una red. Su principal defensa contra sus depredadores es el enterrarse en una madriguera de seda que se extiende de 40 a 50 cm de profundidad. Es durante las etapas iniciales de la construcción de su madriguera que la araña es vulnerable a las avispas, las que picarán y paralizarán a la araña para plantar huevos sobre su cuerpo. Si la araña no puede luchar contra una avispa, y si está en una duna inclinada, encogerá sus patas y convertida en una improvisada rueda, girará cuesta abajo a la velocidad de 1 metro por segundo en un intento por escapar.


3El polluelo del Fulmarus

De forma similar a las aves de rodillo euroasiáticas, el polluelo del Fulmarus o Fulmar empleará su vomito a manera de mecanismo de defensa. Estas aves son capaces de disparar veloces ráfagas de vómito a quienes intenten acercarse al nido. El vómito es de un peculiar color naranja y tiene un intenso olor a pescado podrido.
La pestilencia causada por el vomito del pollo es difícil de remover, de tal manera que quien haya recibido algunos “disparos” del mismo, muy seguramente no intentará acercarse nuevamente.


4El lagarto cornudo

Este reptil no solo cuenta con un cuerpo escamoso y cubierto de protuberancias que le sirven como medio de defensa, sino que tiene además un peculiar mecanismo, que le permite disuadir a sus atacantes si es que su “espinosa” apariencia no lo hace primero. Este pequeño animal que llega a medir entre 10 y 12 cm., es capaz de lanzar chorros de sangre por las comisuras de sus ojos hasta a un metro de distancia.


5La hormiga explosiva de Malasia

Este pequeño insecto realmente lleva su trabajo de soldado al extremo. La hormiga malaya es tan pequeña como cualquier hormiga ordinaria, pero ha nacido para servir y proteger al resto de la colonia. Su interior está lleno de sacos venenosos desde su cabeza hasta su espalda. Cuando aparece un depredador, la hormiga contrae sus músculos para acumular el veneno. Luego, similar a una olla a presión, explota, rociando las toxinas sobre la amenaza. El depredador puede morir por el veneno, o si es lo suficientemente grande como para sobrevivir, lo pensará dos veces antes de acercarse a otra hormiga en el área.

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