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El desastre nuclear de Chernobyl

En la mañana del Sábado 26 de 1986 los 43,000 pobladores de la ciudad de Pripyat en Ucrania, vivían sus vidas normalmente sin tener idea y sin haber sido alertados del peligro que los rodeaba.

Ubicación de Chernobyl en el mapa de la antigua USRR.

La planta nuclear Vladimir Ilich Lenin se encontraba a no más de 3 km de la ciudad. Ahí trabajan varios miles de personas. Esa noche, los 174 empleados del bloque #4, reciben la orden de probar el sistema de auto alimentación del reactor. Estaban a punto de iniciar un experimento, que de funcionar les permitiría ahorrar energía.

A la 1:23 am, para poder proseguir con el mismo, son desactivados todos los sistemas de seguridad y de alerta de la planta. 1 minuto más tarde, comienza el experimento. Lo que sucede a continuación es una serie de pequeñas explosiones en el centro del reactor. De pronto, en un estallido de luces multicolores, la tapa del reactor que pesaba 1,200 toneladas, sale disparada hacia el aire. De inmediato, una poderosa corriente de vapor radioactivo, que además contenía Uranio y Grafito se eleva en el aire. Pocos segundos después, una llamarada cargada con partículas radioactivas, se asciende por encima de los 1,000 metros sobre el agujero del reactor.

Poco después de las explosiones, los primeros cuerpos de bomberos llegan a lugar. Ninguno de ellos estaba preparado, ninguno de ellos llevaba el equipo necesario para hacer frente a la radiación.
Comenzaron a arrojar toneladas de agua sobre el extraño fuego que parecía no apagarse nunca.

Todos los bomberos quedan expuestos a dosis letales de radiación, tal así, que esa misma noche mueren 2 hombres, 28 más morirían en los meses siguientes. Eran las primeras víctimas de Chernobyl.
En realidad, nadie estaba preparado para una crisis de esa magnitud. Durante los siguientes 7 meses, mas de 500,000 personas se verían involucradas. Muchos de estos héroes anónimos fueron voluntarios. Casi en el olvido, sacrificaron sus vidas para evitar una segunda explosión en el reactor que se estima hubiese tenido una magnitud 10 veces superior a la explosión nuclear de Hiroshima y hubiese terminado con la mitad de la vida de Europa. Ese secreto fue mantenido como tal por más de 20 años.

Con las primeras luces de la mañana, las nubes radioactivas de Chernobyl eran fáciles de divisar sobre el destruido reactor. A este lúgubre escenario, el primer periodista en arribar fue Igor Kostin. Un amigo piloto de helicóptero, le había llamado por teléfono y ofrecido el sobrevuelo del área. Al llegar a la zona, eran totalmente ignorantes de los peligros que la elevada radiación suponía. Al minuto de sobrevolar el área, su equipo fotográfico se averió. Sólo pudo capturar un total de 12 fotografías antes de regresar a Kiev para procesar los negativos. En su laboratorio de revelado se percató que algo estaba mal. Casi todos sus negativos se habían velado o estaban completamente negros. Las pocas tomas que logró procesar, revelaban imágenes de colores muy pobres…habían sido expuestas a una muy elevada dosis de radio-actividad. Afortunadamente para Kostin, la dosis no fue la suficientemente alta, pues es uno de los pocos reporteros que estuvieron en el lugar y sobrevive hasta el día de hoy.

Esta fotografía fue tomada unos días después de la explosión. Delante de la chimenea, se puede apreciar el destruido reactor.

Mientras tanto, en el reactor, el grafito que rodea el combustible nuclear, eleva más su temperatura, arde y comienzan a fundir el Uranio. La consecuencia de esto, sería una lluvia radioactiva tan dañina que equivaldría 100 veces al poder destructor de las bombas de Hiroshima y Nagasaki combinadas.

Al rededor de las 5 de la mañana, el presidente de la Unión Soviética, Mikhael Gorbachev, es notificado, la información carecía de precisión, pues en el mensaje sólo se hablaba de un accidente y no mencionaba la crisis del reactor.
A las 8:00 am, el presidente ruso aun tenia información poco precisa de lo que estaba sucediendo. Luego de algunas llamadas y reportes, a Gorbachev se le asegura de que no había ningún problema severo y que la planta estaba intacta.
A las 10:00 am, los pobladores de Pripyat a tan sólo 3 km de la planta, llevaban aun a cabo sus vidas de manera rutinaria, ignorando el grave peligro que se cernía sobre ellos. Entre los pobladores comenzaba a circular el rumor de que durante la noche, hubo un incendio en la planta y que algunos trabajadores habrían muerto. Pero en ninguno de los casos, los rumores pintaban la imagen completa de lo que realmente estaba sucediendo.
Los primeros soldados del ejercito soviético bajo el mando del Genreal Vladimir Grebeniuk, jefe de la defensa civil, comienzan a llegar a la ciudad. Muchos reportaban la presencia de un extraño sabor en sus bocas, un sabor metálico y ácido a la misma vez.
Con la finalidad de poner cualquier situación bajo control, los soldados comienzan a patrullar la ciudad y lo hacían llevando máscaras para respirar que los protegían (por lo menos eso creían) de la confirmada presencia de severa radio actividad en la zona.

Las primeras mediciones del nivel de contaminación radioactiva comienzan a ser tomadas, los medidores confirmaban las terribles sospechas; el grado de contaminación era 15,000 veces mas allá del limite normal: 200 milésimas de Röntgens. Esa misma noche, el nivel de contaminación llegaría a ser 600,000 veces mas alto de lo normal. Tan elevadas llegaron a ser estas cifras, que los soldados llegaron a pensar que había algún desperfecto en los lectores de Röntgens, pero lo que ignoraban, era que el reactor aun seguía ardiendo y diseminando radiación en toda el área. El cuerpo humano puede resistir un equivalente de 2 Röntgens por año y se contamina letalmente si recibe mas de 400, durante ese primer día, los habitantes de Pripyat absorben más de 50 veces lo considerado un nivel inofensivo de radiación, a ese ritmo, alcanzarían la dosis letal en tan sólo 4 días. Para tener una mejor comprensión de lo que sucedía, el Coronel envía una patrulla a obtener las primeras lecturas de la base de la planta, el resultado: 2,080 Röntgens, lo que en otras palabras significa que tan sólo 15 minutos de exposición a ese nivel de contaminación, serian suficientes para alcanzar el nivel letal.

Leonid Telyatnikov, jefe de brigada que lucho contra el incendio de Chernobyl. Enfermó a consecuencia de la radiación y tuvo que ser hospitalizado 2 meses. Falleció el 2,004 a los 53 años debido a un cáncer. Por su valentía, fue condecorado 2 veces.

Los reportes de estas lecturas fueron enviados primero al Instituto Nuclear donde causan conmoción, pues nunca antes se habían registrado niveles tan altos de contaminación. Esta información es alcanzada de inmediato a la oficina de Gorbachev, quien sin perder más tiempo, crea una misión gubernamental integrada por los mejores expertos en energía nuclear del país.

20 horas después del comienzo del desastre, todo seguía igual en Pripyat. A esas altura, se debería de haber ordenado el sellado de ventanas y puertas así como haber procedido la administraron de pastillas de yodo para contrarrestar los efectos de la contaminación.

El 27 de Abril, aun no se le había informado a la población sobre el riesgo al que estaban expuestos. Sólo 30 horas después, dan inicio las primeras medidas de seguridad; 2700 autobuses llegan a la ciudad y a las 2:00 pm, los militares anuncian que la ciudad sería evacuada por completo.Tenían 2 horas para empacar lo básico de sus pertenencias y formarse frente a sus hogares. Los pobladores comenzaron a correr pero sin pánico, alistándose a abordar los autobuses que los llevarían fuera de la zona de desastre.
Pensaron que sólo dejarían Pripyat por 3 días, pero ignoraban que no podrían volver a sus hogares nunca jamas. Finalmente, en 3 horas y media, evacuan a las 43,000 personas.

48 horas más tarde, Pripyat se había convertido en una ciudad fantasma. Los únicos seres humanos presentes en ella y subestimando la gravedad de la situación, eran los grupos de militares y los miembros de la delegación científica que tenían como centro de operaciones el Hotel Pripyat.
Mientras tanto, las nubes contaminadas con partículas radioactivas, viajaban hacia el norte gracias a la acción del viento. Entre el 26 y 27 de Abril, se desplazan más de 1,000 kilómetros sobre Rusia y el Báltico. Para el 28 ya habían llegado a Estocolmo, Suecia en donde las lecturas de un reactor nuclear se habían elevado. Escuadrones de detección son enviados a Estocolmo mientras aviones de caza son enviados a tomar lecturas de radiación en las nubes. Todo hacia presumir que había ocurrido una tragedia nuclear, pero no se sabia donde, pues a más de 30 horas, el gobierno Soviético no se había pronunciado sobre el accidente en Chernobyl.

Foto desde el interior de la planta. El techo colapsó a consecuencia de la explosión y del incendio. Muchos de los Liquidadores jamas fueron advertidos de los peligros a los que se enfrentaron.

El 28 de Abril, el Coronel Nikolai Antochkin llega desde Moscu con su flota de 80 helicópteros para intentar apagar el incendio. Para tener una mejor imagen de lo que sucedía, Antochkin lleva a cabo un vuelo sobre el reactor, registrando temperaturas entre 120 y 180 grados centígrados y una contaminación de hasta 1,000 Röntgens. Sólo 30 minutos de exposición serian suficientes para causar la muerte. Esto les complica aun más las cosas, pues el General se vio forzado a considerar otras opciones de acercamiento para cumplir con su objetivo.
Para poder acercarse al reactor, tenían que apagar el fuego primero. Los mejores pilotos son traídos desde el frente Afgano. Desde sus helicópteros, soldados arrojarían sacos de arena y ácido bórico sobre el reactor con la finalidad de disminuir el nivel de contaminación. Durante el primer día, los pilotos llevan a cabo 130 vuelos, el segundo día, 300. A pesar del esfuerzo, el nivel de contaminación había subido a 3,500 Röntgens. En los bosques a 30 kilómetros de distancia de la zona del accidente, se comienzan a observar los primeros daños a la ecología, se comienzan a observar los primeros arboles quemados por efecto del polvo radioactivo. Por esta razón, se decide evacuar todas las poblaciones en un radio de 30 kilómetros de distancia a la planta. 130,000 personas, muchas de las cuales ya estaban mortalmente contaminadas, son transportadas fuera del lugar.

Mientras tanto, la inmensa nube radioactiva había llegado a Francia, Alemania Inglaterra e Italia. A su camino, las lluvias ácidas, contaminan los cultivos y pastos seriamente. Mientras las autoridades Francesas niegan su presencia, las nubes habían alcanzado a Grecia.

En el esfuerzo por detener el escape de material radioactivo, más de 6,000 toneladas de arena y ácido bórico, habían sido arrojadas sobre el reactor. Todos los esfuerzos parecían inútiles, aun se ignoraba que en el centro del reactor, 195 toneladas de combustible nuclear seguía hirviendo, provocando temperaturas tan altas, que la arena comienza a fundirse gradualmente. Es entonces que comienzan a aparecer las primeras grietas en la superficie del improvisado sello.

El agua empleada por los bomberos para intentar apagar el fuego, se había acumulado debajo de la base del reactor. El magma compuesto por el combustible nuclear hirviendo, comenzaba a destruir la base del reactor y a filtrarse. Si llegaba a tener contacto con el agua, podría haber una segunda explosión, comparable en poder destructivo de entre 3 y 5 megatones, en otras palabras, zonas distantes de Rusia como Minsk, hubiesen quedado destruidas y Europa, inhabitable. La situación era tan critica que se temía lo peor. En Kiev y Minsk, trenes con un total de 1,000 vagones, estaban listos para evacuar a la población.

Entendida la gravedad del asunto, escuadrones de bomberos son enviados a drenar el agua acumulada, estos logran su objetivo con éxito, pero a consecuencia del nivel de radiación en la base del reactor, reciben dosis extremadamente altas y en muchos casos, sufrirán problemas a consecuencia de la radiación por el resto de sus vidas.
Los helicópteros de Antochkin, arrojan un total de 2,400 toneladas de plomo en el reactor, el que de manera efectiva, comenzó a fundirse y a sellar el hoyo disminuyendo la temperatura y los niveles de radiación. El calor era tal, que mucho del plomo arrojado, se evaporaba al contacto con la flama radioactiva. Durante esta operación, 600 pilotos son contaminados letalmente con radiación. Todos mueren. El resultado de su sacrificio fue sólo temporal pues el magma seguía ardiendo.
Nuevas alternativas fueron consideradas. La operación con helicópteros fue un completo fracaso. Había que acercarse al reactor de otra manera.

 

Al estudiar los planos de la instalación, se concluye que era factible aproximarse al reactor utilizando los túneles de cableado eléctrico y mantenimiento de la planta. El trabajo comienza de inmediato. El nivel de radiación en los túneles era muy bajo, esto les permitió moverse rápidamente y llegar a su objetivo, en donde confirman sus peores pesadillas. El magma ardiente, había carcomido la base de concreto y se abría paso debajo de la estructura. Para hacer las cosas aun peor, los planos revelaron que metros más abajo, se encontraban las lineas principales del acuífero que abastecía de agua a todo el país. Si el magma se abría paso hasta ellas y hacia contacto con el agua, la segunda explosión seria inminente, además, si el magma seguía abriéndose paso a través de las arenosas capas de tierra, corría el peligro de llegar hasta los depósitos de agua subterránea, contaminando los ríos adyacentes, los que a su vez terminarían contaminando el mar negro.

Con la inminente amenaza de una segunda explosión y con el tiempo en su contra, la alternativa que se evaluó a continuación, era la de aproximarse al reactor cavando un túnel. Para este fin, un ejercito de 10,000 mineros fue reclutado. Jamás a estos hombres se les explicó los riesgos a los que estaban expuestos.
El 13 de Mayo, arriban a la dañada planta nuclear con el objetivo de cavar un túnel de 150 metros desde el bloque 3 hacia el 4, luego cavar un pozo de 30 metros de largo por 30 de ancho debajo del reactor para así poder acomodar un sistema de enfriamiento basado en nitrógeno.

El trabajo en los túneles era penoso pero se avanzaba rápido, las temperaturas dentro de él, llegaban hasta los 50 grados centígrados, además, los hombres tenían que usar mascaras respiratorias, mismas que desistieron de seguir empleando debido a que las elevadas temperaturas dificultaban la respiración. Muchos incluso, optaban por quitarse los trajes y cavaban con el torso descubierto, completamente desprotegidos.
Cuadrillas de 30 mineros, se turnaban cada 3 horas, 24 horas al día los 7 días de la semana. Incansables y a medida que se aproximaban al reactor, tenían que turnarse más seguido aun pues el nivel de radiación se elevaba, llegando incluso a registrarse niveles 300 veces más altos del permitido. Al llegar a la boca de salida del túnel, todos los mineros quedan expuestos a la contaminación. Este ejercito de héroes anónimos, en un mes y 4 días logran la hazaña de completar el túnel. Esto, en condiciones normales, hubiese llevado un trabajo de más de 3 meses. A pesar de haber logrado su objetivo, un cambio de planes de ultimo minuto establece que no se instalaría el planificado sistema de enfriamiento, en su lugar, se rellena el pozo con cemento para solidificar la estructura. La cuarta parte de ellos, fallecería antes de cumplir los 40 años.

Sellado el reactor y con el magma bajo control, el siguiente paso sería el de lidiar con las toneladas de escombros y las ruinas de la instalación nuclear, convertidas ahora en un foco de contaminación radioactiva , para esto se necesitarían mas hombres… muchos más hombres.

Una pequeñita Polaca de 3 años recibe una solución de Yodo como medida de prevención. En países muy distantes de la zona de catástrofe como Grecia, Francia e Inglaterra la contaminación radioactiva fue posible debido a la acción de los vientos y nubes.

Finalmente el 14 de Mayo de 1986, Mikhael Gorbachev hace publico el anuncio en un televisado mensaje a la nación:

“Buenas noches camaradas, ya conocen la calamidad que nos aquejo recientemente. El accidente de la planta nuclear de Chernobyl, conmovió al pueblo soviético y generó preocupación en el mundo. Es la primera vez que debemos enfrentar un peligro así. La energía nuclear supera el control humano. Estamos trabajando 24 por día, movilizamos todas las fuerzas económicas, tecnológicas y científicas”

Personal militar o civiles, oficiales o soldados, todos eran conocidos como liquidadores, una palabra inventada para referirse al personal encargado de finiquitar el problema de Chernobyl. 100,000 soldados y 400,000 civiles, se aprestaban a librar su ultima gran batalla. Nikolai Tarakaov, general del ejercito soviético, estuvo a cargo de las operaciones.
Helicópteroscomienzan a rosear un liquido pegajoso que decanta el polvo radioactivo en el suelo. Mientras tanto, brigadas de liquidadores están a cargo de limpiar, casa por casa las capas de polvo radioactivo que lo cubre todo. A la par, se habían formado escuadrone de caza especiales que tenían como misión la de eliminar todos los animales, pues las partículas del polvo radioactivo adherida en sus pelos podría contaminar a los liquidadores o incluso esparcir la contaminación a otras áreas.
Las casas son derribadas una a una y sus escombros enterrados en fosas y luego cubiertos con tierra, a su vez, toneladas de tierra contaminada son llevadas a fosas que luego eran cubiertas con cemento. Los liquidadores tenían que tomar entre 5 y 6 duchas por día, se ayudaban a bañar unos a otros para eliminar cualquier residuo de polvo radioactivo en sus cuerpos. Luego de cada baño, usaban ropas totalmente nuevas. Las ropas usadas, eran todas descartadas.

Los trajes usados por los liquidadores. Fuente: Flickr – Anosmia

En Julio comienza una nueva operación. Para neutralizar los desechos tóxicos y evitar que continué diseminándose, todo el reactor tendría que ser aislado. La construcción de un sarcófago de acero y concreto, un proyecto único en todo el mundo. Nadie jamas había construido algo así y mucho menos en una zona tan radioactiva. Los trabajadores sólo podrían operar por unos cuantos minutos por vez y tomar turnos. El proyecto en cuestión, era todo un desafío para los liquidadores.
La contaminación en la base del reactor era tal, que sólo era seguro enviar maquinas controladas a distancia. Adicionalmente, se improvisó una armadura de plomo en los vehículos que transportaban el personal en los alrededores del reactor.
100,000 metros cúbicos de cemento son empleados para hacer la estructura. Pero de pronto surge un nuevo contratiempo. En Septiembre se descubre que en el techo del reactor, habían pedazos de grafito altamente contaminado, habían llegado hasta allí a consecuencia de la explosión. No se podía proseguir la construcción del sarcófago sin antes deshacerse de ellos. Estaban tan altamente contaminados, que sólo una hora de exposición seria suficiente para causarle la muerte a una persona. Tuvieron que enviar robots al techo, quienes tomarían las piezas de grafito y las arrojarían por el borde, abajo, otros robots los recogen y los entierran en hoyos. Luego de unos días, los circuitos electrónicos de los robots se dañan a consecuencia de la radiación.

El sarcófago en sus primeras etapas de construcción, próximo al final de su vida útil de 30 años, será reemplazado por un nuevo sarcófago de acero y cemento que durará 100 años.

Tuvieron que ser reemplazados por personas, los conocidos biorobots, muchachos reclutados de las reservas, son llevados al techo del reactor. Nunca antes un ser humano había sido expuesto a tales niveles de contaminación.
Nikolai Tarakaov, supervisó personalmente cada detalle de esta operación, hasta los trajes protectores. Los soldados habían confeccionado a mano ellos mismos los trajes que emplearían. El frente, la espalda, las botas, todo estaba cubierto por láminas de plomo, también llevaban un casco y máscara para protegerse de los rayos Beta. También llevaban un delantal o peto especial, así como también doble protección para las manos. Todo el uniforme pesaba aproximadamente 30 kilogramos. Cada Biorobot tenía sólo 45 segundos para hacer su trabajo, lo suficiente para vaciar la carga de su pala 2 veces. Luego eran reemplazados de inmediato por el siguiente grupo. Por sus servicios, los Biorobots recibieron un certificado de liquidador del ejercito ruso y la suma de 100 Rublos, el equivalente aproximado a 100 Dolares americanos. A pesar de todo el esfuerzo, sólo se consigue reducir el nivel de radiación en un 35%.
Hoy en día se sabe que los niveles reales de radiación alcanzaron los 12,000 Röntgens por hora, bajo tales condiciones, nunca, ningún ser humano debió ser enviado al techo del reactor.

A fines de Octubre el lugar se había limpiado por completo y se había completando la construcción del sarcófago. La bandera soviética es izada sobre la construcción a manera de un símbolo de victoria sobre el enemigo invisible. Para los soldados, este evento tuvo tanta significación como cuando la bandera soviética fue izada sobre el Reichtag en la segunda guerra mundial.

El cementerio de vehículos empleados en Chernobyl, todos ellos abandonados debido al alto nivel de contaminación. AP.

El costo total de su construcción fue de 18,000 millones de Rublos y se estima sea efectivo por 30 años. Dentro del sarcófago, los reactores 1,2 y3 aun están en actividad. El área no podrá ser habitada hasta dentro de 24,000 años.
Hoy en día a 26 años de esta tragedia, la eficiencia del sarcófago para contener la radiactividad, casi ha llegado al final de su vida.
Todos los liquidadores sobrevivientes son al día de hoy minusválidos, sin fuerzas para trabajar, mientras tanto, las autoridades ignorando lo apremiante de su situación, recortan su subsidio social. A sus 50 años, luchan como ancianos para sobrevivir. 20,000 liquidadores han fallecido ya a consecuencia de la exposición a la radiación, 200,000 son legalmente minusválidos.

Una muestra de las alteraciones genéticas sufridas tanto por humanos como animales expuesta en el Museo de Chernobyl. Fuente:Wikipedia

 

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