Gustave el cocodrilo devorador de hombres.

Compartir:

Por más de 2 décadas, pobladores de los alrededores del lago Tanganyika en Burundi, han vivido aterrorizados por quizás, una de las leyendas modernas más escalofriantes: Gustave, el cocodrilo devorador de hombres. Esta leyenda, cobra vida en el interior de las fauces del cocodrilo del Nilo, especie de reptil, que puede llegar a medir entre 4 a 5 metros y pesar 410 kg. Esta criatura es capaz de cazar y alimentarse de virtualmente cualquier presa que esté a su alcance. Siendo un depredador oportunista, el cocodrilo del Nilo, permanece oculto y al acecho, esperando durante horas, días e incluso semanas sin delatar su presencia.

Excepcionalmente rápidos, capturan con un certero asalto a cualquier criatura desprevenida que se aproxime al lago o río para beber . El ataque es ejecutado con extrema velocidad y le permite al cocodrilo atrapar entre sus fauces a la victima. Siendo sus dientes ligeramente curvados y la presión de la mordida una de las más poderosas del reino animal, las probabilidades de escapar del agarre son virtualmente nulas. Sujeta ya la presa, el cocodrilo del Nilo comienza a arrastrarla bajo el agua, en donde morirá por ahogamiento, luego comenzará a despedazarla mediante un procedimiento que se conoce como el “giro de la muerte”; en él, el cocodrilo comienza a girar su cuerpo rápida y violentamente a fin de arrancar de esta manera, una extremidad o pedazo de la presa, misma que tragarán entera sin masticar.

Gustave no es cualquier cocodrilo, se trata de un súper ejemplar de Cocodrilo del Nilo cuyo tamaño se ha llegado a especular en aproximadamente unos 25 pies de largo (más de 7 metros y medio) y cuyo peso bordea la tonelada (950kg aproximadamente). Es conocido por ser poseedor de un apetito insaciable, ha sido observado matando y alimentándose de un hipopótamo adulto y partiendo por la mitad con sus fauces a sus congéneres de menor tamaño. Se estima (no existe ninguna fuente capaz de comprobar esta cifra) que el numero total de personas que han sido devoradas por Gustave asciende aproximadamente a unas 200, aunque el numero de 300 se maneja en diversos sitios que tratan el tema (lamentablemente no existe un recuento oficial de las víctimas).

Su gusto por la carne humana?

Gustave el cocodrilo devorador de hombres, podría ser un ejemplar de aproximadamente unos 70 años de edad. En un principio, este número se había calculado en unos 100, pero la suposición fue rápidamente descartada pues gracias a las imágenes disponibles de él, Gustave revela una dentadura virtualmente completa. Siendo un animal de gran peso y tamaño, difícilmente pudiese satisfacer su voraz apetito alimentándose únicamente de peces. Las presas que usualmente sirven de alimento a cocodrilos de menor tamaño, podrían resultar insuficientes para Gustave. Debido a la gran cantidad de energía que es necesaria para desplazar su masivo cuerpo, este gigantesco cocodrilo se ve forzado incluso a patrullar su coto de caza en búsqueda de absolutamente cualquier criatura distraída de la cual alimentarse… Incluidos los seres humanos. Y no es que Gustave haya desarrollado un gusto por la carne humana (como muchos se atreven a sugerir), los cocodrilos no aguardan al acecho ignorando otras presas a la espera de que el animal favorito del “menú de día” aparezca. Simplemente, lanzarán su sorpresivo ataque sobre cualquier criatura, lo suficientemente distraída, para no darse cuenta a tiempo de su presencia .

Se busca: Vivo o muerto.

Se han hecho intentos de capturar vivo al animal, pero Gustave es poseedor ademas de un gran sentido de supervivencia. Sorprendentemente, ha burlado hasta la fecha, todas las trampas que se han dispuesto para su captura. En el 2004 durante el rodaje de la película Capturing the Killer Croc, la investigadora francesa Patrice Fey y un equipo de científicos, intentaron capturar vivo al cocodrilo. Para este fin, se construye un jaula especialmente diseñada. Esta medía 32 pies de largo y pesaba cerca de una tonelada. La trampa fue preparada y dispuesta múltiples veces utilizando muy diversas carnadas (mismas que incluyeron una cabra viva sujeta al interior de la jaula). Gustave jamás mordió el anzuelo. Durante el periodo de 3 meses en el que se llevó a cabo el seguimiento a Gustave, 17 personas más fueron devoradas. Esto llevó a la investigadora a estimar el numero total de victimas durante los últimos 20 años en por lo menos unos 300.

Por su parte, muchos pobladores y vecinos de la zona, han decido poner fin a la historia con sus propias manos. Armados de escopetas, pistolas y lanzas, han patrullado los alrededores en búsqueda del asesino para dar cuenta de él. Muchos claman haber logrado disparar y herir al cocodrilo lo cual según un simple análisis visual de sus imágenes resulta comprobable.

Sobrevivientes.

A consecuencia de estos ataques y habiendo desarrollado temor a ser observado por seres humanos, Gustave se ha convertido en una criatura sumamente elusiva. La ultima vez que se reportó un avistamiento de este cocodrilo fue el 2008. En la primavera de ese mismo año, el devorador de hombres atacó de nuevo , esta vez en una villa de Ruzibia, cerca de la capital de Burundi. La victima fue devorada por el cocodrilo mismo que pudo ser identificado plenamente por los testigos cono Gustave (debido a las cicatrices en su cuerpo). Poco más tarde, en el mes de Abril, un desprevenido pescador que se encontraba rio adentro y con el agua hasta la altura de la cintura, sería arrastrado bajo el agua por las fauces del gigantesco cocodrilo. Esta vez, los testigos tomaron acción y lograron ahuyentarlo. Gustave finalmente libera al pescador. A pesar del intento, este murió por ahogamiento. Su cuerpo mostraba 2 terribles heridas: una en el vientre y otra en la pierna.

Hatungimama Audifax fue atacado por Gustave y vivió para contarlo (paradójicamente, su nombre significa “Dios te mantendrá a salvo en Kirundi)”. Se trata de un joven barbero quien cuenta su historia a un equipo de la prestigiosa revista National Geographic:

“Esto sucedió hace 7 años atrás. Entonces yo sólo tenia 13 . Alrededor de las 11:30 de la mañana, mis amigos y yo fuimos a nadar. La gente que estaba en las orillas comenzaba a gritar “Cocodrilo Cocodrilo”, pero yo no pude escuchar nada. Es entonces que me agarran de la pierna. Al principio creí que era uno de mis amigos haciéndome una broma. Cuando volteé a ver, vi al cocodrilo. Era enorme y también se veía viejo. Sólo entonces comencé a sentir un terrible dolor. Mientras esto sucedía, los pescadores gritaban y golpeaban a Gustave con sus cañas de pesca . Todo el alboroto confundió al cocodrilo por un segundo, aflojó las fauces y pude retirar mi pierna. Entonces comencé a nadar a la orilla con el cocodrilo detrás, persiguiéndome, voltee a verlo, lo mire a los ojos y nuestras miradas se cruzaron. Entonces volví a mirar mi pierna y estaba literalmente desecha. El tejido muscular estaba todo desgarrado. El dolor era tan inmenso que pensé me volvería loco”.

Gustave decide abandonar a su presa y ya no atacó más. Se retira tan inesperadamente como apareció. Ya en el hospital, los doctores concluyen que no había forma de salvar la pierna de Hatungimama y deciden amputarla debajo de la rodilla. El tiempo que Hatungimama permaneció en el hospital, 4 personas más fueron devoradas mientras pescaban y se bañaban en la misma playa.

En la actualidad se desconoce si Gustave el cocodrilo devorador de hombres sigue con vida. Existen rumores de que el monstruo fue finalmente muerto y comido por guerrilleros rebeldes de la República del Congo (rumor que no se ha podido comprobar) aunque lo más probable, después de tantos años de desaparecido, es que haya muerto debido a lo avanzado de su edad.

Compartir:

About Mr Roboto

Monitor: El Huascar. Disco Duro: Bien duro como buen cholo. Fuente de poder: Oyuco, oca, yuca camote. Video: Nvida por no tner una AMD vision.

Ver todos los posts por Mr Roboto →

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *