10 creencias muy populares que son falsas

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Una interesante lista de diez creencias (de entre las muchas otras) más populares en nuestros días, que a pesar de tener ningún tipo de asidero, ni lógico ni científico, han logrado ser ampliamente difundidas, al punto de ser tomadas y aceptadas en muchos casos como verdades.


1 Un rayo no cae dos veces en el mismo lugar

Este es uno de los mitos más difundidos y no tiene ningún asidero científico. De hecho, puede llegar a suceder (y está documentado) que un rayo caiga, no dos, sino tres veces en el mismo lugar!. Por lo general, puede ocurrir que durante una tormenta, los rayos se sientan atraídos al mismo  árbol, pararrayos, paraguas o persona. Por lo tanto, lo mejor durante una tormenta, es buscar refugio seguro.


2 Los gatos caen siempre parados

Los gatos, como cualquier felino, son animales extremadamente ágiles. Poseedores de cuerpos sumamente flexibles y de reflejos extremadamente veloces, pueden (en la mayoría de los casos) caer parados. Pero para que esto suceda, necesitan por lo menos caer desde una altura mínima de 30 centímetros. Así tienen el tiempo suficiente para maniobrar su cuerpo, girándolo y contorsionándose en el aire. Soló así, sus patas podrán amortiguar la caída.


3 Si te ataca un oso hazte el muerto

Este mito es parcialmente incorrecto. Un oso se puede acercar a una persona de manera amenazadora principalmente por dos razones. La primera, es que se trate de una osa defendiendo a sus cachorros. Sin quererlo, te haz adentrado en lo que la madre considera su zona segura y ha decidido salir al encuentro de la “amenaza”.  En este caso, si te tiras al suelo y finges estar muerto, la madre dejará de percibirte como un peligro para sus cachorros y te dejará en paz. La segunda, si se trata de un macho hambriento, tirarse al suelo, es lo mismo que dejar la mesa servida… Intenta ahuyentarlo levantando los brazos, rugiendo, haciendo lo posible para verte grande y amenazador.


4 Ver la T.V. de cerca daña la vista

Este  mito nace en los días de los televisores de tubos de rayos catódicos. Estos aparatos solían emanar ciertos grados de radiación. Sucedía que la imagen presentada en estas antiguas pantallas, solía ser de resolución muy podre, por lo que el acercarse al televisor, ocasionaba que la imagen se viese pixelada, requiriendo el forzar la vista para apreciar mejor la imagen. Entonces, se creía que acercarse al televisor, podía incluso dejarlo a uno estéril. Resulta paradójico enterarse, que quien se acerca al televisor (aún en nuestros días) para ver mejor, muy seguramente es por que necesita anteojos.


5 Los elefantes tienen miedo a los ratones

Esto  es totalmente falso. No existe absolutamente indicio alguno ni hechos que demuestren que los elefantes temen a los ratones. Los elefantes no temen y de hecho se enfrentan  e incluso dan muerte poderosos depredadores como los leones. El mito posiblemente surge con la llegada de los dibujos animados, en donde comúnmente y de manera irónica se ilustraba esta situación. Por otra parte, no es raro que cualquier animal se asuste al verse sorprendido por otro.


6 Los árboles son los pulmones de la tierra

En realidad es erróneo pensar que los  que los arboles, bosques y amazonía, son los pulmones del planeta. Los pulmones inhalan aire y asimilan el  oxigeno, luego exhalan y  expulsan el dióxido de carbono. Los árboles, muy por el contrario, asimilan el dióxido de carbono y liberan oxígeno.  Por lo tanto, la analogía es completamente errónea. Además, los árboles tampoco son los principales productores de oxigeno del planeta, ese lugar le corresponde, quien lo diaria, a las algas marinas.


7 Comer helados en invierno, puede inflamar la garganta

La inflamación en la garganta se da a consecuencia de alguna infección, misma que a su vez es causada por alguna bacteria. El hecho de toser durante o después de la ingesta de helados, puede deberse a que la lactosa es capaz de estimular la producción de flema, lo que puede provocar tos. Ahora, toser cuando uno esta resfriado o enfermo de la garganta, es ciertamente molesto, por lo que comer helados o lácteos, podría empeorar o complicar las cosas. Esto no quiere decir, que el culpable de la infección sea el helado o que el frio del helado tenga algo que ver.


8 Si tragas un chicle, se te va a quedar pegado en el estómago

Totalmente falso, el chicle no se pega en las mucosas o en superficies húmedas. La prueba más clara de esto es que el chicle puedes masticarlo y aún por ello no se te pega ni en la lengua ni en ninguna parte del interior de la boca. De tragarte un chicle, lo único que puede sucederle a tu estomago, es que tarde un poco en digerirlo, pero de todas formas, es tonto tragar algo que no esta hecho para tragarse.


9 Las plantas carnívoras pueden devorar seres humanos

Aunque en realidad las plantas carnívoras son tan pequeñas que unicamente pueden alimentarse de insectos y en algunos casos de lagartijas, ranas y ratones (como la Nepenthes), existen reportes y escritos de antiguos exploradores, que narran terroríficos encuentros con plantas carnívoras capaces de devorar animales grandes y seres humanos. El explorador J.W. Buel, describe en su diario el encuentro con una de estas plantas. Nunca ha podido ser confirmado.


10 En caso de terremoto, colócate debajo del marco de la puerta

Tal vez este consejo tendría sentido algún tiempo atrás. Incluso te habría salvado el pellejo. En las edificaciones modernas, el marco de la puerta es lo último en lo que se asienta en peso de la construcción, convirtiéndose por el contrario,  en uno de los puntos más débiles de la construcción. A pesar de todo, es siempre una buena idea el abrir la puerta durante un sismo, pues el marco podría descuadrarse y trabar la única vía de escape si el sismo se hace más intenso. Luego, lo mejor es situarse debajo de un escritorio, de una mesa o de una estructura fuerte. Desaloja el lugar, si es necesario.

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